Una historia de plantas sin semillas

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Cuando pensamos en plantas, generalmente solemos asociarlas con su color, sus formas, su tamaño y sus flores, las cuáles forman las semillas y los frutos. Sin embargo, el grupo de las plantas con flor es relativamente “joven”, en cuanto al momento de su aparición en el planeta, hace un poco más de 140 millones de años en el pasado. ¿Saben hace cuánto aparecieron los helechos? ¿Les doy una pista? ¡Hace más del doble que las plantas con flor!

Las flores son preciosas, hay de diferentes formas, tamaños y colores, suelen estar fuertemente relacionadas con diversos polinizadores, teniendo inclusive una relación tan estrecha que hay flores que llegan a ser polinizadas por un solo organismo. Y no solo eso, las plantas con flor tienen múltiples interacciones con otras formas de vida, entre ellas, los hongos, insectos, bacterias, virus y animales. 

La idea colectiva de que todas las plantas que vemos generan flores es muy común y acertada. En el planeta hay cerca de 250,000 especies de plantas que tienen flor, dominan en su totalidad cualquier ecosistema en donde se presentan y son el grupo más diverso en cuanto a organismos vegetales. Pero, ¿qué hay de las que no las tienen?, ¿los helechos tienen flores? 

Magnolia grandiflora, una de las plantas con flor con más historia evolutiva, teniendo una de las flores más primitivas. Fotografía por Judith Jennifer Martínez.

A pesar de que los helechos comparten muchas similitudes en su estructura con las plantas con flor, como sus hojas, tallos y raíces, estos no tienen flores ni producen semillas. Esto se debe a que pertenecen al grupo llamado Monilophyta, mucho más antiguo en comparación con las plantas con flor. Los helechos tienen un tipo de reproducción única que involucra dos fases distintas: una fase sexual y una fase asexual. Durante la fase sexual, conocida como gametofito, se produce el intercambio genético, mientras que durante la fase asexual los helechos desarrollan una estructura llamada esporófito, que libera esporas que dan lugar al gametofito, repitiendo el ciclo.

El origen de la espora

Hace más de 450 millones de años, las primeras plantas terrestres tuvieron su aparición. Estas primitivas plantas necesitaron de una cantidad de adaptaciones novedosas para poder sobrevivir en tierra firme, una de las cuales fue la aparición de estructuras de resistencia para poder propagarse sin la necesidad de estar en el agua permanentemente.  Como ya vimos anteriormente a esta estructura se la nombró espora, presentes actualmente en hongos, musgos y helechos

Una de las adaptaciones que favorecieron la conquista del medio terrestre por las primeras plantas fue la aparición de una cubierta compuesta de un polímero llamado esporopolenina. Esta membrana  rodea a las esporas otorgándole protección en caso de pasar por un período de falta de agua, o las ayuda simplemente a sobrevivir en el aire. Esta característica les aseguraba la supervivencia de dichas plantas. Actualmente encontramos parientes vivos de esas primeras plantas que presentan esporopolenina, a las que actualmente conocemos como musgos y hepáticas. 

Hepática, se dice que estas plantas sin semilla son descendientes directas de las primeras plantas terrestres Fotografía por Mariana Maya Romero.

Estas diminutas plantas que solemos ver formando capas inmensas en los bosques y rocas, estos diminutos organismos son lo más cercano que tenemos a conocer las primeras plantas que existieron en la Tierra. Estudiarlas, conocerlas y aprender de ellas nos permitirá entender de mejor manera la evolución de las plantas sin semillas y poder encontrar una explicación a muchas incógnitas actuales, no por nada estás plantas han sobrevivido un poco más de 450 millones de años. Quedan algunas preguntas por resolver, investigaciones por hacer e ideas que desarrollar, todo eso y más en la segunda parte de: Una historia de plantas sin semillas.

Musgos creciendo en la corteza de un árbol. Fotografía por Don Helecho.

¿Quieres saber más?

Lobato Cameselle, R.v & Cidrás Ferradás, J. (2012), «Evolución vegetal: la conquista de la tierra firme«, Universidad de Vigo, Botánica II – Arquegoniadas.

Villaseñor, J. L. & Ortiz, E. (2014), «Biodiversidad de las plantas con flores (División Magnoliophyta) en México«, Suplemento Biodiversidad de México – enero, vol. 85.

¿Comían fruta los dinosaurios? La historia de las plantas con flor y (fruto)

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Autor

  • Don Helecho

    Soy Don Helecho, biólogo egresado de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM, de Don tengo poco, de Helecho lo tengo todo.

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